martes, 10 de mayo de 2011

Puede que la tristeza...

Puede que la tristeza invada este cuerpo,
que en mi vida no haya otra salida.

Puede que esta amargura
deje mi alma destruida,
que este silencio,
no sea más que un sueño.

Que esta agonía
ya no forme parte de mi vida.

Puede que todavía tenga alma,
pero ya no siento,
no puedo escuchar el rumor del viento.

Puede que mi vida sea un sueño,
y que tú me veas como un hombre sin dueño.

Que yo sea la luz
y mi cuerpo sólo un deseo de aquel sueño.

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